Artroscopia de tobillo

Más Casos Clínicos

Artroscopia de tobillo

La artroscopia es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se evalúa el interior de la articulación del tobillo. Mediante este tipo de procedimiento se produce menos daño a los tejidos sanos por lo que el paciente siente menos dolor, la recuperación es más rápida, con menos cicatrices y menos complicaciones.

La artroscopia de tobillo se realiza a través de dos pequeñas incisiones de alrededor de 5 milímetros, llamadas “portales”. A través de uno de ellos el cirujano introduce en la articulación el extremo de un fino tubo de fibra óptica con una cámara acoplada en el otro extremo que le transmite las imágenes del interior de la articulación a un monitor de televisión. Por el otro portal, introduce el instrumental con el que va a realizar el tratamiento de las lesiones.

La artroscopia de tobillo se utiliza para realizar una amplia gama de procedimientos quirúrgicos, incluyendo la confirmación del diagnóstico, la eliminación de cuerpos libres, la eliminación de espolones óseos, resecar el exceso de tejido sinovial o de cicatrización inflamado, fijar las fracturas de la superficie de la articulación, tratar las lesiones del cartílago o fusionar la articulación en los casos de artrosis severa.

Indicaciones más importantes de la Artroscopia de Tobillo:

Limpieza articular. Podemos liberar la articulación, especialmente el compartimento anterior, de bridas, adherencias y fibrosis, lo que constituye el denominado impingement.

Extracción de cuerpos libres, fragmentos de cartílago o de hueso desprendidos por una fractura condral u osteocondral.

Tratamiento de la osteocondritis. El fragmento cartilaginoso puede estar adherido a la superficie del hueso o haberse desprendido. En este último caso, la experiencia nos dice que es mejor retirar el fragmento que fijarlo o sintetizarlo. Es por ello mejor extraer el fragmento desprendido, realizar una abrasión motorizada de la superficie ósea y practicar múltiples perforaciones para revitalizar el hueso pobre en vascularización. La agresión del tejido óseo hasta el sangrado, favorece su regeneración y la producción de una fibrosis que cubra el defecto de cartílago y tape el cráter.

La fractura de cola de astrágalo puede tratarse también artroscópicamente. Utilizando portales posteriores, para o trans-aquíleos, es posible acceder a la parte posterior de la articulación tibio-astragalina, retirar el fragmento desprendido y regularizar la superficie ósea.
Antes de su Cirugía

En su evaluación previa su médico le entrego las ordenes de análisis de sangre que debe tomarse en ayunas, de rutina se solicitan: hemograma, glucosa urea creatinina, tiempo de coagulación, tiempo de sangría, grupo sanguíneo y examen de orina.
Seguido de evaluación por el cardiólogo, si es mayor de 70 años se pedirá evaluación por el neumólogo.
A toda esta evaluación se le conoce como exámenes pre quirúrgicos, los cuales serán evaluados por el anestesiólogo.

El día de su Cirugía

Usted debe llegar una hora antes de su turno quirúrgico programado, con todos sus exámenes pre quirúrgicos, se los entregara al personal de enfermería, y firmara su autorización de operación.
Deberá estar en ayunas ( 8 horas sin haber ingerido alimentos ni bebidas), recomendamos traer ropa ligera y cómoda.

Procedimiento Quirúrgico

El tipo de anestesia se decidirá de común acuerdo entre usted, el anestesista y el cirujano. Durante el procedimiento, según el tipo de anestesia elegido, usted estará despierto, sedado o totalmente dormido. Puede colocar medias de compresión para reducir la inflamación y ayudar a prevenir coágulos de sangre en la pierna.

Una vez que el vendaje se ha colocado, usted será llevado a la sala de recuperación y luego a la habitación. Allí comenzará a realizar ejercicios con los dedos de los pies y con el tobillo si el vendaje se lo permite y deberá elevarlo por encima del nivel del corazón para evitar la hinchazón. Su cirujano le indicará medicamentos antibióticos y analgésicos. Como es un procedimiento ambulatorio, podrá regresar a casa unas horas después o al día siguiente.

¿Qué puede salir mal?

La artroscopia de tobillo es ciertamente un procedimiento seguro con bajas probabilidades de problemas después de la cirugía. Algunas de las complicaciones que pueden ocurrir después de la artroscopia de tobillo son: infección, coágulos de sangre en las venas de la pierna y derrame en la articulación. Estas complicaciones son infrecuentes, menores y tratables.

No todos los pacientes pueden regresar rápidamente a sus actividades de rutina después de la artroscopia de tobillo

Después de la cirugía

La artroscopia de tobillo se realiza generalmente de forma ambulatoria, lo que significa que los pacientes van a casa el mismo día de la cirugía o al día siguiente en casos de necesidad.

Inmediatamente después de quitada la férula a las 48 o 72 horas, comenzará con ejercicios suaves del tobillo para no perder movilidad y evitar la rigidez de la articulación. En caso de quitar las vendas, deberá cuidar de las pequeñas heridas con curaciones antisépticas. Las muletas son de uso común después de la artroscopia de tobillo. Pueden ser necesarias sólo por unos pocos días después de un procedimiento simple o por algunas semanas si se realizó un procedimiento complejo. Siga las instrucciones de su cirujano acerca de cuánto peso apoyar en su pie mientras está de pie o camina. Evite hacerlo demasiado rápido. Puede estar indicado aplicar hielo en el tobillo y mantener la pierna elevada. Las suturas de los portales serán retiradas generalmente después de la segunda semana de la cirugía.

Rehabilitación

Su rehabilitación dependerá del tipo de cirugía que se le realizó. Puede que no necesite terapia física formal después de procedimientos simples, como una limpieza articular simple. Algunos pacientes pueden simplemente hacer ejercicios como parte de un programa en casa después de unas sencillas instrucciones.