Rotura de Ligamento Cruzado Posterior (LCP)

El Ligamento Cruzado Posterior (LCP) es un ligamento que corresponde a uno de los ejes centrales de la rodilla y es considerado un estabilizador importante de esta articulación.

Causas

La Rotura de Ligamento Cruzado Posterior ocuarre cuando:

  • Se realiza giros.
  • Extensión total forzada.
  • Caída de rodillas o grandes esfuerzos de rodilla hacia adentro o fuera (varo y valgo).
  • Frecuente en accidentes de tránsito o colisiones de alta velocidad.
  • Se asocia en general a lesión de menisco, cartílago y otros ligamentos frecuentemente.

Síntomas

Una vez ocurrida la lesión, el paciente presentará dolor acompañado de derrame dentro de la rodilla, lo que se conoce como hemartrosis, además de una sensación de inestabilidad importante de la articulación. Cuando el paciente camina, siente una constante sensación de debilidad e inestabilidad.

Al momento de producirse la lesión, la persona sentirá un chasquido dentro de la rodilla, y por lo general no puede continuar practicando el deporte que realizaban en el momento. El dolor es tan grande que la persona no puede apoyar el pie sobre el suelo.

Diagnóstico

Se examina con ciertas maniobras del médico, pero se verifica la lesión con la Resonancia Magnética (RMN).

Tratamiento

Generalmente la lesión aislada de ligamento cruzado posterior sin ninguna lesión asociada se recomienda hacer terapia física con el objetivo de reforzar grupos musculares del miembro inferior afectado y volver a reiniciar actividades cotidianas, en caso esto fracase o la actividad física sea constante y le cause dolor o inestabilidad la cirugía seria la opción a seguir.

Caso contrario ocurre en pacientes con lesiones asociadas de la rodilla, generalmente ocurre en accidentes de alta energía (accidente de auto, golpe intenso en rodilla), presentando lesiones de ligamentos del complejo porterolateral, lcp, lca y meniscos, en estos casos el tratamiento no debe dilatarse.

En el caso específico del LCP se sustituye con injerto del cuádriceps, semitendinoso, recto interno, o haloinjerto (injerto cadavérico), con apoyo de la artroscopia

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