Tratamiento Plasma Rico en Plaquetas

Las plaquetas, se encargan de forma natural de devolver los tejidos dañados a un tejido lo más parecido posible al original, mediante un sistema de purificación podemos obtener una elevada concentración de estas plaquetas directamente de la sangre del paciente y aplicarla, ya sea en forma líquida o semisólida, a la zona lesionada, para mejorar el resultado final.

Asociado a intervenciones quirúrgicas podemos emplearlo en:

  • Reparaciones de roturas de manguito rotador (los tendones que inician el movimiento del hombro y que se rompen con frecuencia tras sobrecargas físicas continuadas).
  • Reparaciones de ligamentos cruzados de rodilla.
  • Suturas y reimplante meniscal.
  • Ulceras de cartílago articular, de origen traumático o espontáneo, haya sido o no necesaria la fijación del fragmento con mini-clavos reabsorbibles.
  • Reparaciones de ligamento de muñeca (fibrocartílago triangular, roto con frecuencia tras esguinces severos de muñeca).
  • Reparaciones de cartílago de astrágalo (hueso del tobillo afectado con frecuencia en esguince de tobillo de repetición).
  • Preartrosis severa de rodilla, como complemento a la limpieza articular artroscópica.
  • Reparación de tendones flexores o extensores seccionados.

Como tratamiento único, sin necesidad de intervención quirúrgica:

  • Reparación rápida de desgarros musculares amplios.
  • Tendinitis crónicas de hombro, codo, tobillo o rodilla.
  • Infiltraciones articulares en rodillas artrósicas, en casos no operables por patología general o en pacientes que no desean ser intervenidos.
  • Fascitis plantar (dolor en el talón).

¿Qué es el plasma rico en factores de crecimiento o PRFC?

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF, Plasma Rich in Growth Factors) es una de las últimas técnicas de regeneración celular que se utiliza para acelerar la curación de las lesiones musculares, tendinosas y articulares.

El plasma rico se obtiene de la propia sangre del paciente del que se separan los factores de crecimiento, unas proteínas con un papel clave dentro del proceso de reparación y regeneración de tejidos.

Podemos encontrar factores de crecimiento tanto en las plaquetas (en los gránulos Alfa) como en el plasma sanguíneo.

Las plaquetas son células sanguíneas encargadas de interrumpir el sangrado en caso de lesión vascular.

Además son fuente natural de factores de crecimiento y tienen la peculiaridad de liberar estas proteínas en el mismo lugar de la lesión aportando la capacidad de regenerar tejidos y remodelar la matriz extracelular.

¿En qué consiste el tratamiento de PRFC?

Es una técnica mínimamente invasiva que se realiza de forma ambulatoria. Se le extrae al paciente una pequeña dosis de sangre similar a una analítica común (entre 2 y 8 mililitros) con una pequeña aportación de anticoagulante. Esa sangre se somete a un proceso de centrifugado que permite separar la fracción más rica en plaquetas que contiene Factores de Crecimiento.

Posteriormente se separa la parte más rica en factores de crecimiento descartando el resto, se le añade cloruro cálcico para liberar los factores de crecimiento plaquetarios y se inyecta directamente en la zona lesionada por vía articular o muscular.

¿Para qué sirve el plasma rico en plaquetas?

Los Factores de Crecimiento plaquetarios o plasma rico en plaquetas (PRP) reducen el dolor y aceleran la curación de lesiones permitiendo que el paciente se recupere casi en la mitad de tiempo. El plasma rico va dirigido a lesiones de tipo muscular, tendinosa y articular.

Puede ir asociada a intervenciones quirúrgicas, favoreciendo la cicatrización de tejidos, como en lesiones de tendones, ligamentos cruzados de rodilla, suturas y lesiones degenerativas.

Obtención y aplicaciones del factor de crecimiento plaquetario

Todo el proceso se realiza en condiciones de perfecta esterilidad.

La toma de sangre debe hacerse en ayunas.

La sangre se centrifuga y luego se fracciona el plasma, obteniéndose el factor plaquetario en un tubo estéril.

Se combina con cloruro de calcio para activarlo, convirtiendo el fibrinógeno en fibrina, produciendo un aumento de densidad progresiva. Y se encuentra listo para ser inyectado directamente sobre la zona a aplicar.

En lesiones de cartílago articular, cualquier grado de lesión, se aplica directamente intrarticular, o dentro de las perforaciones en caso se hicieran en la artroscopía, o en otros casos preparando un coágulo que adhiere la placa de cartílago y hueso. La frecuencia no debe exceder del sétimo día.

En lesiones musculares y tendinosas se pueden aplicar cada 7 días hasta 3 veces. Pueden ser mas en casos crónicos y secuencia de tiempo dependiendo de la evolución. En lesiones recientes con una sola dosis puede ser suficiente. No debe usarse aines porque bloquean la acción de los factores.

INFORME: La Artrosis y el Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC)

Las articulaciones son los componentes del esqueleto que nos permiten el movimiento y, por tanto, ser autónomos funcionalmente y relacionarnos con los demás. Están formadas por la unión de dos huesos a través de la cápsula articular. En el interior de las mismas existe, generalmente, un fluido llamado líquido sinovial que es producido por la membrana sinovial. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular.

La artrosis es una enfermedad que lesiona el cartílago articular y origina dolor, rigidez e incapacidad funcional.

Los objetivos que perseguimos los médicos, a la luz de la disponibilidad de medios que nos proporciona la ciencia médica actual, son el alivio de su dolor articular y el mantenimiento de su capacidad funcional.
Para ello, se dispone de diversas alternativas, que incluyen los tratamientos físicos, los medicamentos, tratamientos no invasivos como la magnetoterapia y, a veces, la cirugía.

  • Tratamiento físico: Ejercicio, pasear, calor local, bastones, eliminar o atenuar el sobrepeso y la obesidad.
  • Tratamiento médico. Medicamentos analgésicos y anti inflamatorios, Infiltraciones intraarticulares.
  • Cirugía: Limpieza, osteotomías, sustitución por prótesis.

Desde no hace mucho tiempo disponemos de una nueva propuesta terapéutica basada en la utilización del Plasma Rico en Factores de Crecimiento que podría interrumpir o retrasar el avance de la artrosis. Su aplicación puede revolucionar los tratamientos existentes en la actualidad que son meramente paliativos y ni previenen, ni curan la enfermedad, ni detienen su evolución.

El PRGF imita y optimiza los mecanismos fisiológicos de reparación que se ponen en marcha espontáneamente en todos los tejidos tras una lesión, ya sea causada por un traumatismo, un tratamiento quirúrgico o una enfermedad. Se ha observado que a los cinco días de la aplicación del Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC), dependiendo del tejido, hay hasta 40 veces más células trabajando en la zona tratada (reconstruyéndola, cicatrizándola, regenerándola y, en definitiva, curándola) que si se hubiera seguido el protocolo convencional.

Beneficios de tratar la artrosis con Plasma Rico en Plaquetas

Los estudios realizados demuestran que este es un tratamiento de la artrosis eficaz en las distintas fases o grados de la enfermedad, lo que permite aspirar a retrasar el tratamiento definitivo de las artrosis graves es decir la sustitución quirúrgica de la articulación por una prótesis.

En pacientes menos con artrosis menos avanzada se obtienen, asimismo, resultados alentadores debidos al efecto protector del cartílago y restaurador del equilibrio fisiológico que aporta esta nueva terapia.
Las investigaciones indican que se podría interrumpir o al menos retrasar el avance de la enfermedad.

El 78% de los pacientes que reciben el tratamiento experimentan una disminución significativa del dolor y una recuperación significativa de la capacidad de movimiento. Asimismo la rigidez de la rodilla disminuye en el 41% de los pacientes tratados. Con la mejoría en la calidad de vida del paciente que eso supone.

La infiltración del concentrado plaquetario (plasma rico en plaquetas) reemplaza el líquido sinovial patológico en situaciones de derrame, inflamación y dolor articular. Asimismo actúa sobre las células de la membrana sinovial y los sinoviocitos (responsables de la producción del líquido sinovial que baña por completo la articulación) estimulando la producción de ácido hialurónico y otras moléculas bioactivas. El resultado es que mejora la calidad del líquido sinovial, actúa como anti inflamatorio y disminuye el dolor.

No produce problemas de rechazo o alergia, ni presenta efectos secundarios adversos y se puede aplicar sin problema las veces que sea necesario.

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